Vida sobre el papel de Juan Vida en la Casa Molino Ángel Ganivet

La Casa Molino Ángel Ganivet de la Delegación de Cultura de la Diputación de Granada acoge una exposición del pintor granadino Juan Vida con sus diseños de carteles y publicaciones de los últimos treinta años.

Juan Vida (Granada, 1955) es reconocido como un pintor de enorme solvencia dentro del panorama del arte, pero también como el diseñador gráfico que ha dado imagen a gran parte de los acontecimientos que han tenido lugar en la ciudad de Granada en los últimos treinta años. Instituciones públicas e iniciativas privadas de todo signo, han acudido a su taller para dotarse de una imagen que contara lo que mil palabras no podían narrar. Una selección de sus mejores diseños gráficos para carteles y diversas publicaciones, desde comienzos de los años ochenta hasta la actualidad, se expone bajo el título “Arte y Oficio”, hasta el 20 de junio en la Casa Molino Ángel Ganivet de la Diputación de Granada.

En un tiempo en el que todo estaba por hacer, el diseño gráfico ocupó un papel relevante en la actualización de la imagen pública de la cultura. Proyectos editoriales, festivales de jazz, estrenos teatrales, congresos médicos, cubiertas de discos, ordenaciones de tráfico, efemérides y fiestas patronales, fueron traducidos a imágenes por el artista granadino Juan Vida. La muestra “Arte y Oficio. Juan Vida, de las musas a la imprenta”, inaugurada hoy, ofrece un recorrido por la numerosa obra gráfica del pintor, que empezó en el mundo del diseño casi por azar, clandestinamente, siguiendo los pasos del maestro Claudio Sánchez Muros, cuando todo se hacía de manera plenamente artesanal.

El diputado delegado de Cultura, José Antonio González Alcalá, ha calificado a Juan Vida como “un gran trabajador que convierte el arte en oficio, con gran calidad y rigor” y ha destacado que la muestra recorre la trayectoria de más de treinta años del artista como diseñador gráfico y supone “una apuesta más por la cultura de la Diputación de Granada, que tendrá, además, un carácter itinerante por la provincia, debido a su largo recorrido”.

El autor, Juan Vida, ha recordado durante la presentación que “el diseño gráfico no ha tenido nunca el sitio que se merece en la historia del arte y ha sido considerado siempre como la parte adjetiva, el envoltorio, de otras obras”. Vida ha repasado su trayectoria profesional como diseñador gráfico desde 1982, “año en el que empiezo a ser más profesional que amateur, aunque en realidad el desarrollo tecnológico, primero del Offset y luego de la informática, me ha obligado a estar aprendiendo continuamente”. Precisamente, esta evolución técnica “ha acabado, lamentablemente, en menos de 25 años con la imprenta tradicional tipográfica y sus oficios”.

El artista granadino dice haber sentido la “libertad creativa” en casi todos sus trabajos, pero especialmente en los diseños para la revista de poesía Hélice, publicada por la Diputación Provincial entre 1993 y 2001. Vida ha confesado que “su primera voluntad siempre fue dedicarse a la pintura, pero que tuvo la suerte de encontrar un trabajo que no se alejaba mucho de ella, el diseño. Al final, mi doble condición de pintor y diseñador ha ido confluyendo en una, porque he ido introduciendo mi pintura en los carteles y esto es lo que me ha permitido ser diferente y que se sucedan los encargos”.

Entre las piezas más destacadas de la muestra se encuentra el primero de sus carteles profesionales, encargo del Ayuntamiento de Granada en 1982 para una campaña de promoción del Bono-Bus y también su última obra, la portada del libro de Gastón Morata “La Muladí” (2012). Entre medio, infinidad de carteles, desde los primitivos realizados con tintas planas sobre papel estucado para el Carnaval y las Colonias de Verano de Granada en 1983, hasta sus conocidas series en cuatricromía para el Festival Internacional de Jazz de Granada, el Jazz en la costa o el Festival de Poesía de Granada. Sin olvidar el del centenario de Francisco Ayala. El escritor en su siglo (2006), de insólita base fotográfica.

En el diseño de libros, resulta significativo el trabajo de Juan Vida para las primeras obras de Antonio Muñoz Molina en humildes ediciones locales, El Robinson urbano (Silene, 1984) y Diario del Nautilus (Diputación de Granada) y después, para La vida por delante (Alfaguara, 2002); por supuesto, los diferentes encargos de Manuel Barrios Aguilera para la Universidad de Granada (la popular Biblioteca Chronica Nova) y los múltiples trabajos para la Diputación de Granada (Obras completas de Ángel Ganivet, Biblioteca de bolsillo, Ensayo, Colección Maillot Amarillo, etc.). También otros trabajos para editoriales de prestigio como Visor, Comares, Fundación José Manuel Lara, Renacimiento, etc.

Entre sus encargos para revistas, además de la mencionada Hélice, también se pueden contemplar los realizados para Fundamentos de Antropología de la Diputación de Granada y La Estafeta del Viento de la Casa de América de Madrid. Cabe mencionar también sus catálogos literarios y exposiciones para el Centro Andaluz de las Letras, en homenaje a Machado, Juan Ramón o Góngora, sus habituales colaboraciones en prensa en forma de portada de suplementos especiales (Ideal, Granada Hoy, El País) y sus trabajos discográficos (Hotel, dulce hotel de Joaquín Sabina y 60 mp3 de Miguel Ríos), entre otras muchas obras.

Aparte de los numerosos encargos de la Diputación de Granada, la institución provincial ha dedicado al pintor granadino dos exposiciones individuales: “Album” (1987) y “La línea más corta entre dos puntos” (2007) y ha participado también en la colectiva “Sketch de la Nueva Pintura” (1986), todas ellas celebradas en el Palacio de los Condes de Gabia.

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