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La aldea gala, como denomina el PSOE la resistencia de Andalucía a la ola conservadora que invade el país, ha elegido El Toyo (Almería) para marcar un nuevo camino, el camino de la renovación, del cambio que marcaron los electores el 25M: Andalucía resistió, sí, pero con una coalición PSOE-IU.
A escasos cien metros del Mediterráneo y con el Cabo de Gata al fondo, los socialistas han ubicado su XII congreso andaluz en el Palacio de Congreso de El Toyo (a 12 kilómetros de Almería), donde quiere hacer acto de contrición, autocrítica y salir con nuevo bríos para acercarse a la sociedad y recuperar el terreno y el voto perdido.
Tres derrotas electorales (municipales, generales y autonómicas) preceden a este cónclave inédito por su ubicación, pero repetido en muchos mensajes y protagonistas que durante tres días pretende que los socialistas andaluces (30 años en el poder) tomen oxígeno político con el mismo líder y “nuevas” políticas en el momento económico y social más delicado y con los ERE irregulares generando titulares a diario.
Rumorología y filtraciones por el reparto de poder en la nueva Ejecutiva al margen, el congreso parece instalado en la baja intensidad, en la ausencia de tensión, que no de sustos que acabaron felizmente en sonrisas.
En la presentación del evento, mientras intervenía la secretaria de Organización, Susana Díaz, en el plenario (casi 600 delegados) los asientos de más de una decena de personas se desplomaron al suelo.
El ruido interrumpió el discurso, pero, tras la inicial preocupación, todo quedó en un susto, especialmente para los delegados de Granada que eran los que ocupaban los asientos.
“¿No me digáis que se ha hundido el PSOE de Granada”, comentó Díaz con sorna.
Unas cinco horas más tarde se reanudaba el congreso con la intervención del secretario general, José Antonio Griñán, que al comprobar el retraso de más de media hora no se reprimió e ironizó con la tradicional impuntualidad de su partido: “Buenas tardes, algún día el partido será puntual y todo empezará a su hora, pero yo no viviré, seguro”.
Por si con la primera vez no hubiera bastado, los asientos de la delegación granadina atacaron de nuevo y volvieron al suelo durante la alocución del líder: “Los de Granada no tenéis que llamar más la atención. Que sepáis que os tenemos presentes”, afirmó entre sonrisas Griñán.
A la estrategia de la aldea gala se han incorporado en la esta primera jornada pocos aunque conocidos dirigente federales, entre ellos Elena Valenciano, que en su discurso comparó la evolución de su partido “no con una montaña rusa sino con una noria en la que unos están arriba y otros abajo, que suben y bajan”.
Aparte de la numero dos federal, al recinto acudió puntual para la intervención de Griñán la que fue aspirante a liderar el partido Carme Chacón. Vestido rojo, sonriente y con muletas por su operación en el talón de aquiles posó con los militantes para las fotos-recuerdo
También están en El Toyo almeriense Antonio Hernando y Jesús Caldera. El domingo llegará el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Crónica de Francisco Javier Utrero y Gorka Vega (EFE)