García Almagro pronunció el XXXVI Pregón del Costalero

En la tarde de ayer, la hermandad de la Santa Cena Sacramental celebró el tradicional Pregón del Costalero, que este año ha alcanzado la XXXVI edición. Miguel García Almagro, capataz general de la Hermandad del Rosario, fue el encargado de pregonar a los costaleros de Granada.

El acto estuvo introducido por la Banda Municipal de Granada, que como viene siendo costumbre, interpretó tres marchas que dieron paso a la presentación del pregonero, que recayó en Francisco Estarli García.

Miguel García Almagro se basó en su dilatada experiencia en el mundo de la trabajadera para hablar a los cofrades de Granada del mundo costalero de nuestra ciudad, con una intervención de cincuenta minutos.

Comenzó con un particular credo, en el que fue desgranando que cree en los costaleros, hombres y mujeres de bien que llevan a las respectivas imágenes ayudados por su fe bajo el paso.

Hizo una referencia a su hermandad del Rosario, que en esos momentos celebraba la Función Principal de Instituto ante sus titulares. Tras recordar sus primeros pasos en el mundo de la trabajadera, dedicó unas emotivas palabras a aquellos primeros capataces que comenzaron a crear las cuadrillas de hermanos costaleros, rematando ese capítulo con un recuerdo especial al que fue Capataz de la Cuadrilla del Arte, José Carranza ‘Willy’.

El pregonero destacó el mundo de la trabajadera como un mundo de compromiso, y dedicó uno de sus capítulos a la mujer costalera subrayando que Granada fue la primera gracias al impulso de las mujeres que decidieron meterse bajo los pasos para ser costaleras.

Reivindicó la fuerza e importancia que tiene el costalero granadino, pidiendo que Granada no sea una mera ciudad exportadora de costaleros, así como aprender del mundo costalero de fuera de Granada lo bueno, aunque tenga sevillanas maneras. Enumeró que es para el ser costalero, con numerosas referencias emotivas basadas en sus vivencias y en la emoción de sus propios recuerdos.

No faltaron las referencias a las amistades que encontró en el mundo de la trabajadera, así como a su familia, y a un gran costalero, del que dijo haber dejado huella en el pregonero, al mencionar a Antonio Valdivia, conocido como Antoñín, costalero de Jesús de las Tres Caídas muy querido tanto en la corporación como fuera de ella, fallecido hace casi dos años.

Mostró como ejemplo a seguir a Nacho Espigares y Carmen Tovar, a los que describió como costaleros sin costal. Mencionó a numerosos costaleros de Granada con una amplia trayectoria dentro de este mundo, cerrando ese capítulo con la referencia a la cuadrilla del arte, a la que el pregonero pertenece desde su fundación. Tampoco faltó la referencia a los capataces de Granada para terminar su pregón como empezó, con un credo.

 

garcia almagro pregonero costaleros

Quizá te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *